Llanto de viuda, presto se enjuga.
Detrás de la soga va el caldero.
Por la peana se adora al santo.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
Cual andamos, tal medramos.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Quien mucho da mucho recibe.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Barriga lisa no necesita camisa.
Un asno no aprecia compota de frutas.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Más barato es cuidar que edificar.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Maestro de atar escobas.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Nada es bello excepto la verdad
El que bebe alante, bebe agua limpia.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
El mosquito de uno es el camello de otro.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Costurera mala, la hebra de a vara.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
El burro hablando de olotes.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
La cabra siempre tira al monte.
Madre es la que cría, no la que pare.