La peor vejez es la del espíritu.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Al gorrino y al melón, calor.
Entre bueyes no hay cornadas.
El que da, recibe.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
Andar y callar, eso es negociar.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Todos los extremos son malos.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Moza dominguera no quiere lunes.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Una sola mano no aplaude.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Poco mal y bien quejado.
Llegar al humo de las velas.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Casa oscura, candela cuesta.
La barba no hace al filósofo
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
A buen hambre, no hace falta condimento.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.