Hoy no se fía, mañana sí.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
A falta de caballos, que troten los asnos.
El que con locura nace, con ella yace.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Por el rastro se da con la liebre.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Me traen por la calle de la amargura.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.