Sol puesto, obrero suelto.
Casa sin madre, río sin cauce.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
De dos males, elige el menor.
Después de un gustazo, un trancazo.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
La leche cocida, tres veces subida.
Casa ordenada, casa salvada.
Donde hay yeguas, potros nacen.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Cual el año, tal el jarro.
No hay miel sin hiel.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
No hay mano que pueda para el tiempo
A la hija, tápala la rendija.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Agua podrida, colada y hervida.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
El vino con el amigo.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Asno de dos, válgale Dios.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
A marido ausente, amigo presente.
Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Antes de meter, prometer.
Írsele a uno el santo al cielo.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.