Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Bien o mal, casado nos han.
Lento pero seguro.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
El monte tiene ojo.
Cuatro ojos ven más que dos.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Dar gusto da gusto.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Quien casa una hija, gana un hijo.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
A mala venta, mala cuenta.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Quien no canea, calvea.
El que está a las duras, está a las maduras.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Esto está en chino.
Juez con prisa, juez que yerra.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
En toda casa hay muchas mudanzas.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Dar un cuarto al pregonero.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Está como padre, que le llevan la hija.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Paga adelantada, paga viciada.
Como poroto de la chaucha.
Pueblo chiquito, campana grande.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
El que debe y paga, descansa.