Una carreta vacía hace ruidos.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Ha de salir la corneja al soto.
Te pido hojas y me traes ramas.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
La buena obra, ella misma se loa.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
De padres bocois hijos cubetas.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Bien canta Marta después de harta.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Quien lengua ha, a Roma va.
Tres al saco y el saco en tierra.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Un día de obra, un mes de escoba.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
El que la sigue la consigue.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Berzas en enero, saben como carnero.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Corta despacio, que hay poco paño.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.