Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Cosa muy querida, presto perdida.
Día vivido, día perdido.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Malo si izan, y malo, si no izan.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Hablando la gente se entiende.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Burro cansado, burro empalmado.
Poco a poco se anda lejos.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
De día beata, de noche gata.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
En amores, los que huyen son vencedores.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
A cazuela chica, cucharadica.
Dar tiro.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Quien se quemare, que sople.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Todos los caminos conducen a roma.
No calientes horno para que cueza otro.
El amor refresca como el rocío