Para torear y casarse hay que arrimarse.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Según es el dinero, es el meneo.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
La cabra come el césped allí donde se ata.
A quien has de acallar, has de halagar.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Panza llena, quita pena.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
A Dios, llamaron tú.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Buena mula, mala bestia.
Pan tierno, casa con empeño.
Decir, me pesó; callar, no.
Hijos y mujer añaden menester.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
La noche para pensar, el día para obrar.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Casa en canto, y viña en pago.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Bolsa llena, quita las penas.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Gracias que hacen pero no la ven.
El que se casa, quiere casa.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Callar como puta tuerta.
A donde fueres haz lo que vieres.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Ruin amigo no vale un higo.
Debo, no niego; pago, no tengo.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Una deuda, veinte engendra.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Con quien te vi te comparé.
Un huésped constante nunca es bienvenido.