Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Esperanza que consuela, que no muera.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Sobre advertencia no hay engaño.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Agua no quebranta hueso.
Mal largo, muerte al cabo.
Mientras no hay viento, no hay mal tiempo.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Las penas no matan, pero rematan.
Non hai pega sen mancha branca.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Ser lento en dar es como negar.
El que come y no da, atragantado morirá.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Ni cenamos ni se muere padre.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Idos y muertos, olvidados presto.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
La muerte en la patria es agradable.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Ningún mortal peca, cuando defeca.