La vida es un juego.
Casa ordenada, casa salvada.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Plata de cura, ni luce ni dura.
El que busca, encuentra.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
La razón y el agua hasta donde dan.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
El dinero no compra la felicidad.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Más vale una imagen que cien palabras.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Parecer uña y carne.
La necesidad conduce a Dios.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
El que apura su vida, apura su muerte.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Hablara yo para mañana.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
La naturaleza proveerá.
Cada gusto cuesta un susto.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Reyes y mujeres no agradecen.
Al asno no pidas lana.
La libertad no tiene par.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.