La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Con bondad se adquiere autoridad.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Más honor que honores.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Di mentira, y sacarás verdad.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
A lo que no puede ser paciencia.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
A buena confesión, mala penitencia.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La prudencia nunca yerra.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
A Dios, nada se le oculta.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
La confianza da asco
Fingir no es mentir.
La cortesía exige reciprocidad.
El que quiera honra, que la gane.
Dios nos coja confesados.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La verdad siempre sale a flote.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.