Cuanto menos bulto más claridad.
Mi secreto, en mi pecho.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
El que avisa no es traidor.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Las deudas de juego son deudas de honor.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
A traidor, traidor y medio.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Cambiar de opinión es de sabios.
En vender y comprar, no hay amistad.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
El amor, de necios hace discretos.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
La virtud loada, crece.
Cada cual decía del amor que tenía.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Tiene más miedo que vergüenza.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Con el engañador, se tú mentidor.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Fingir locura, es a veces cordura.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Pocas palabras son mejor.
La necesidad tiene cara de hereje.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Nadie toma lo que no le dan.
Cortesías engendran cortesías.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato