Enero, claro y heladero.
Sin un duro, no ha futuro.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
El buen vinagre del buen vino sale.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Pan casero, de ese quiero.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Los hijos heredan las culpas de los padres
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
El cebo oculta el anzuelo.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
La falta de progreso significa retroceso.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Haz buena harina y no toques bocina.
Magra olla y gordo testamento.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
No hay rey traidor y papa excomulgado.