El corazón y los ojos nunca son viejos.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
No hay como la casa de uno
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
De diestro a diestro, el más presto.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
A más años, más desengaños.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Paja triga hace medida.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
El mal que no tiene cura es la locura.
La justicia tiene un largo brazo.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Al que quiera celeste, que le cueste.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Sobre brevas, ni agua ni peras.