Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Ser más bueno que el pan.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Hoy por mí, mañana por ti.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Quien la justicia reparte, no puede ser juez y parte.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
El dinero diario, es necesario.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Acertar errando es suerte y no talento.
Manos blancas no ofenden.
En caso de duda, la más tetuda.
¿Quién con una luz se pierde?
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
El que la deba, que la pague.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
El que no es buzo, es porque no ha buceado.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Más querría servir que recibir.
Amor de asno, coz y bocado.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Detenerse después de probar un poco algo.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.