Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
No es lo mismo ser que haber sido.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Es puro jarabe de pico.
El inferior paga las culpas del superior.
Refranes de viejas son sentencias.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Al que le pique, que se rasque.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Entender lo bello significa poseerlo
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
La jodienda no tiene enmienda.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Costumbre mala, desterrarla.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Sigue los impulsos de tu corazón
Don sin Din, gilipollas en latín.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
La buena vida no quiere prisas.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Cree el fraile que todos son de su aire.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.