Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Harto da quien da lo que tiene.
Lo que es igual, no es trampa.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Agua mansa, traidora y falsa.
La verguenza es último que se piedre.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Ni miento ni me arrepiento.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Los refranes no engañan a nadie.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Hombre refranero, medido y certero.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Andar y callar, eso es negociar.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.