La verdad adorna la boca de quien la dice.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Sobre advertencia no hay engaño.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
La mejor felicidad, es la conformidad.
Hombre intranquilo vale por diez.
La intención es lo que vale.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
De sabios es cambiar de parecer.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Codicia mala a Dios no engaña.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Decir refranes es decir verdades.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El que bien te quiere no te engaña.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Antes muerte que vergüenza.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Para presumir hay que sufrir.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Real ahorrado, real ganado.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.