Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Mas vale dar que recibir.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El que se convida, fácil es de hartar.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Hijos casados, trabajo doble.
El comedido sale jodido.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
El más avisado cae.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El flojo trabaja doble.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Vivir juntado es igual que casado.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Más vale un hoy que diez mañanas.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
A más servir, menos valer.
Breve habla el que es prudente.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Sobre advertencia no hay engaño.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.