Al viejo pelele, todo le duele.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
No caben dos pies en un zapato.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Más da el duro que el desnudo.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
A pan duro, diente agudo.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Uno y ninguno, en total suman uno.
Al pan pan y al vino vino.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
El que con lobos anda a aullar aprende.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Juntos pero no revueltos.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Obra acabada venta aguarda.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A mejor cazador se le va la paloma.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Putas y frailes andan a pares.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.