A dos palabras tres porradas.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Como pecas, pagas.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
A preguiça se deu bem.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
El que avisa no es traidor.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El que se brinda se sobra.
Hombre refranero, medido y certero.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Cuatro ojos ven más que dos.
Antes doblar que quebrar.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Componte para el marido y no para el amigo.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Matar dos pájaros con una piedra.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
No hay dos sin tres.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Más vale que sobre que no que falte.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Bien guardar no es poco ganar.
El que paga y goza, empata y hasta gana.