Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Más fácil es ganar que conservar.
La madurez solo se vive una vez.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
El que regala, no vende; pero sorprende.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Del falso bien viene el auténtico mal
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Al amigo con su vicio.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
No gastes pólvora en gallinazos.
No te asombres por poca cosa.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Quien no se arriesga no cruza el río
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
La suerte nunca da, solo presta.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Una buena dote es un lecho de espinos
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Cada cual ha de llevar su carga.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor