El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Jugar a dos barajas.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
A quien vela, todo se le revela.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Quien mucho desea, mucho teme.
Con buenos modos se consigue todo
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
El que da porque le den, engañado debe ser.
El que tiene más galío, traga más pinol.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Hombre canoso, hombre hermoso.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Es viejo, pero no pendejo.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
No hay pero que valga.
No compra barato quien no ruega rato.
Cazador, mentidor.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Lo prestado está a la vera de lo dado.