Por unos pierden otros.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Al loco y al aire, darles calle.
Más feliz que marica con dos culos.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
El hombre nació para morir, es mortal.
A buen salvo está el que repica.
La unión hace fuerza.
Mal oledor, mal catador.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Favor con favor se paga
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
El hombre es un animal de costumbre.
Jurar como carretero.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Quien aprisa asa, quemado come.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Quien no se arriesga no conquista
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Papel, testigo fiel.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.