Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Es más seguro ser temido que ser amado
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Guardas bien y no sabes para quien.
El que no arriesga, no pasa el río.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
A la de tres va la vencida.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Hacerte amigo del juez
Más verga que el Trica programando.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Bueno es caer para más valer.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Amor de dos, amor de Dios.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Amor grande vence mil dificultades.
La prudencia nunca yerra.
Dos testigos matan a un hombre.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.