Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Más vale pan duro que ninguno.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Amor con amor se paga.
El que evita la tentación, evita el pecado.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El ladrón juzga por su condición.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Ganar, poco vale sin guardar.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Más vale tender la mano que el cuello.
Amor con casada, vida arriesgada.
Abril, uno bueno entre mil.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Del viejo el consejo.
Una sola vez no es costumbre.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Hombre hablador, nunca hacedor.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
A dineros dados, brazos quebrados.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.