Cada oveja con su pareja.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Dios acude siempre.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Papel, testigo fiel.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Madre es la que cría, no la que pare.
Pajes; mozos y era Perico solo.
A la sombra del favor, crecen vicios.
A cada rey su trono.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Antes di que digan.
De suerte contentos, uno de cientos.
Quien mocos envía, babas espera.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
El que demonios da, diablos recibe.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Lo que va viene.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Hacer favores, empollar traidores.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
De los hombres se hacen los obispos.