Donde hay orden, hay bendición.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
El que no enseña no vende.
De joven maromero y de viejo payaso.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Voy a ir hacer un mandado.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
No hay nada más caro que lo regalado.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Por el hilo se saca el ovillo.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
De una espina, nace una rosa.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Pintada en los WC.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Al rebuznar se verá quien no es león
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Como la espada, así la vaina.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
A barba moza, vergüenza poca.
De la esperanza vive el cautivo.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Según es el pájaro así es el nido.
Nadie da lo que no tiene.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.