No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quién el queso se come.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.