Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Obras vea yo; palabras, no.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Al son que te tañan, a ése baila.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Más vale maña que fuerza.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Según es el dinero, es el meneo.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Lo que ha de ser, va siendo.
A pan ajeno, navaja propia.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
La sola bravata, no hiere ni mata.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
A la mujer brava, la soga larga.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Del necio, a veces, buen consejo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Hablar a tontas y a locas.
Al que quiera celeste, que le cueste.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Hasta el final nadie es dichoso.
Gente castellana, gente sana.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Dar el consejo y el vencejo.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Hacer de tripas corazón.