Mal haya carbón de haya.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Tres al saco y el saco en tierra.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Nada creas, sino lo que veas.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Si no sobra es que falta.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Quien cerca halla, cerca calla.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Oveja que anda, bocado halla.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
Por sus hechos los conoceréis.
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
Ladra de noche para economizar perro.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Bien guardar no es poco ganar.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
A quien labora, Dios lo mejora.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Quien hijo cría, oro cría.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
A mala venta, mala cuenta.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Burla con daño, no cumple el año.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Callar como puta tuerta.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.