El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Vivir es morir lentamente.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Lo que fuere sonará.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
El que quiere baile, que pague músico.
El que fía, o pierde o porfía.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Pescar en río revuelto.
A la bota, darla el beso después del queso.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Los negocios no tienen ocio.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Una vez al año, y ésa con daño.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
A liebre ida, palos al cubil.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
De tales devociones, tales costurones.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Jueves lardero, carne en el puchero.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Al erizo, Dios le hizo.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Volverse la albarda a la barriga.