Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
La tierra será como sean los hombres.
Carne en calceta, para quien la meta.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Enero, claro y heladero.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Para muestra basta un botón.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Aquí el más tonto hace relojes.
Más vale tarde que nunca.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
A ave de paso, cañazo.
De mala vid, mal sarmiento.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Pocas palabra y muchos hechos.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Peor es mascar lauchas
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Justo peca en arca abierta.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Olla remecida u olla bien cocida.
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.