Cada día verás quien peque y pague.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Educación y pesetas, educación completa.
Ayudaté y serás ayudado.
No hagas la salsa hasta que hayas conseguido el pescado.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
A diente cogen la liebre.
Entre col y col, lechuga.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Me doblo pero no me quiebro.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Hazte la fama y échate a la cama.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Ara bien y cogerás trigo.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Jugar la última carta.
Del tronco caído todos hacen leña.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Lo que sea que suene.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Caminito comenzado, es medio andado.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
A mala leña un buen brazado.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.