Cinco: por el culo te la hinco.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
El que debe y paga, descansa.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Más enseñan las manos que los labios.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
A tres azadonadas, sacar agua.
Donde ajos ha, vino habrá.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Aún no asamos y ya pringamos.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
De tal palo tal astilla.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Febrero, cebadero.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
El que mucho habla, mucho yerra.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Saber poco obliga a mucho.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Más vale que sobre que no que falte.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Estás trabajando para el inglés.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
No digas no sin saber por qué no.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
A la larga, todo se arregla.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).