Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Jugar a las cartas vistas.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
El hablar bien, poco cuesta.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Criado y caballo, un año.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
No hay atajo sin trabajo.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
En la forma de coger la sartén se conoce al cocinero.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Como chancho en misa.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Dame rojura y te daré hermosura.
Buen podador, buen viñador.
La sardina y el huevo a dedo.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
La necesidad hace parir hijos machos.
Hombre ocioso, hombre peligroso.