Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Dar puntadas.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Piensa mal y acertarás.
Juicios tengas, y los ganes.
Así se mete, como piojo en costura.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Mucho preito hace mendigo.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Quien busca, halla.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Vale más rodear que mal andar.
Roer siempre el mismo hueso
Saber dónde aprieta el zapato.
Si prometes y no das, mal vas.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Para llegar al destino, hay que iniciar el camino.
No hagas trampa en que caigas.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Harto da quien da lo que tiene.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Golpea el hierro mientras está caliente.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
El flojo trabaja doble.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Maestro de atar escobas.
La hacienda, el dueño la atienda.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Agárreme, que llevo prisa.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Según serás, así merecerás.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Juez con prisa, juez que yerra.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
A fin de año, remienda tu paño.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.