Comer arena antes que hacer vileza.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Las cosas en caliente pegan.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Entra, bebe, paga y vete.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Boñigas hacen espigas.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Limando una viga se hace una aguja.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Para aprender, perder.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
El hablar mismo idioma.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Írsele a uno el santo al cielo.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
La ocasión asirla por el guedejón.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
El que presta, a pedir se atiene.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Haber muchos cocos por pelar.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Casa hecha, sepultura abierta.
Para el gusto se hicieron los colores.