Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Llegar y besar el santo.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Hay que dar para recibir.
A ruin, ruin y medio.
Mudarse por mejorarse.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Tu hablar te hace presente.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
La respuesta más rápida es la acción.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Come para vivir y bebe para comer.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Cuanto más haces, menos mereces.
Nacer de pie.
Si voy, con lo que te doy.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Hijos casados, trabajo doble.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Hay que poner tierra de por medio.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Antes de hablar, pensar.