A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
A la hora mala no ladran los perros
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Andar con pies de plomo.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Piedra que rueda no hace montón.
Chancho limpio nunca engorda.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Zapatero a tus zapatos.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A gallo viejo gallina joven.
Olla quebrada, olla comprada.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Si un árbol cae, plantas otro.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Está como abeja de piedra.
El que nace chicharra, muere cantando.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
A tal amo tal criado.
Está mal pelado el chancho.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
A la vejez, cuernos de pez.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Levantarse con el pie izquierdo.
El que no anda, no tropieza.
El dolor es antiguo
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
A árbol caído, todo son piedras.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.