Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Burro que piensa bota la carga.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
El dolor es antiguo
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
A caballo comedor, cabestro corto.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Lentejas, comida de viejas.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
A la vejez, dinero y mujer.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
No muerdas la mano que te da de comer.
Bailando con la más fea
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El cerdo siempre busca el fango.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Buscarle cinco pies al gato.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
El mirón, ¡chitón!.
Ser feliz como pez en el agua
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Muerte no venga que achaques no tenga.
Gente parada, malos pensamientos.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.