El buen hijo a su casa vuelve.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
A cada cosa le llega su tiempo.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Vale más tener que no desear.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Más vale que sobre que no que falte.
Mejor solo que mal acompañao.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Calvo vendrá que calvo me hará.
No hay libro malo que enseñe algo bueno.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
La manda del bueno no es de perder.
Ira no obra Justicia.
Mudarse por mejorarse.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Obra acabada, a dios agrada.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Humedades de Abril, malas son de salir.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
A hora mala no ladran canes.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
A la virtud, menester hace espaldas.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Sueño sosegado no teme nublado.