No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
El sueño es alimento de los pobres.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Una vez al año no hace daño.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Por mucho pan nunca es mal año.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Si quieres que crezca más, en la luna llena lo has de podar.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Ahí está la madre del cordero.
A pan ajeno, navaja propia.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Ver para creer.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
De tal árbol tal astilla.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Contra la gota, ni gota.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Hay ayudas que son lavativas.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
A mejor cazador se le va la paloma.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Rico es quien no debe y pasa como puede.