Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
A este son, comen los del ron, ron.
No hay merluza grande que pese poco.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Confesión obligada, no vale nada.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El perezoso siempre es menesteroso.
De vaca vieja, novilla brava.
Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Socorro tardío, socorro baldío.
Hombre avisado, medio salvado
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Una manzana roja invita piedras.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Más chuletas y menos servilletas.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Jugar bien sus cartas.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
No al moco, sino donde cuelga.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.