Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
El parir y amasar siempre empezar.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
De comerciar a robar, poco va.
Costar más el caldo que las albóndigas.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Mente sana, cuerpo sano.
Al pan se arrima el perro.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Oye primero y habla postrero.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Ocasión llegada presto agárrala.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Agua beba quien vino no tenga.
No se puede repicar y andar en la procesión.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Perros y gatos, distintos platos.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
A mala leña un buen brazado.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Cuatro ojos ven más que dos.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
El que aconseja, no paga.
Hacer pinitos.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.