La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Antes huir que morir.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Casa nueva, no habites en ella.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Torta en masa bien se pasa.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Dichosos los ojos que te ven.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Dios aprieta pero no ahoga.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Matar dos pájaros de un tiro.
El que no ayuda, estorba.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Caer para levantarse, no es caer.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Habiendo don, tiene que haber din.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
Precaverse contra un posible percance.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Una espina en el ojo.
Se sincero y honesto siempre.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
No hay mala cocinera con tomates a la vera.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Gallo viejo con el ala mata.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Mal ojo le veo al tuerto.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Secreto de tres, secreto no es.
El que espera desespera.
Boca abierta, dientes de oro.