Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Culo veo, culo quiero.
El que caga duro y mea claro, no necesita médico ni cirujano.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Más ven cuatro ojos que dos.
El que se brinda se sobra.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
A ama gruñona, criada rezongona.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
A la hija, tápala la rendija.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Los enamorados, no ven a los lados.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Agárrate, que hay curvas.
Cuidado con la adulación
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Qué bien canta María después de la comida.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Estás entre la espada y la pared.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
No hay mal que por bien no venga.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Bestia alegre, echada pace.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Más arriba de la espalda, no te levantes la falda.