Son más los que mueren por comer que los que mueren de hambre.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
Obras vea yo; palabras, no.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Bicho malo nunca muere.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Haciendo se aprende a hacer.
El primero que llega se le sirve primero.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Quien debe y paga, no debe nada.
Esto es pan comido.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
El gato gruñón, no caza ratón.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Donde hubo pan migajas quedan.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Real que guarda ciento, es buen real.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Hasta que el cuerpo aguante.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Labrador lunero, no llena el granero.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
No hay tonto para su provecho.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
De descansar, nadie murió jamás.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.