Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
A quien has de acallar, has de halagar.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Buen comedor, buen dormidor.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
El que se pica, ajos come.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Parecer uña y carne.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Quieres taparle el ojo al macho.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Joven intrépido no deja memoria.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Ni quito ni pongo rey.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Pan duro, pero seguro.
Mal apaña quien no engaña.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Nunca te duermas en los laureles.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Quien hace por común, hace por ningún.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Hacer la plancha.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Honra sin provecho la digo pecho.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.