Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Ni es carne, ni es pecao.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
No hay borracho que coma lumbre.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Un perro sabe donde se tira comida.
El que quiera comer la nuez tiene que romper la cáscara.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Ahullama no pare calabaza.
Agua que huela, no la bebas.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Mientras puedes estar sentado, no estés levantado.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Mira la peseta y tira el duro.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Hay que amarrar el tamal.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Si prometes y no das, mal vas.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Al mal paso, darle prisa.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Ojo por ojo, diente por diente.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Cabra manca, a otra daña.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
A hora mala no ladran canes.
Donde no hay mata, no hay patata.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.